ANTES

Sostengo tu espejo de mano
mientras busco algo dentro de él.
Si ahora se me cayera y se rompiera
tendría que contar desde este momento
siete años de mala suerte,
conforme a la tradición popular,
siete años de desgracias,
perder el trabajo,
perder una pierna en un accidente,
perderte una tarde de invierno
a la salida del cine.

Por eso tú contienes la respiración,
yo contengo la respiración,
ninguno se atreve a decir nada,
el silencio que crece entre nosotros
es un río que nuestra barca no consigue remontar,
resulta bastante difícil saber
qué es lo que había antes.