TODO LO QUE PODEMOS HACER ES PASAR

El cielo nocturno es un cajón
lleno de crucifijos oxidados.
No lo miras,
no necesitas mirarlo,
ya sabes lo que sucede.

Más allá del bosque,
más allá de su conversación oscura,
un anciano aguarda sentado,
te sonríe,
apenas le quedan dientes.