AUSENCIA

Una mujer ha pasado muy deprisa
por tu vida,
como un día de tormenta, más o menos.
¿Recuerdas su vestido,
sus manos delicadas?

Lo que dijo no era demasiado importante,
palabras que se quedan enredadas
en la luz de la lámpara,
duran hasta que te levantas
y decides apagarla.

Algunas preguntas permanecen desplegadas
en esa nueva oscuridad:
¿Cuándo volverá alguien y a dónde?
¿Por cuánto tiempo añorarás
esa forma vacía junto a ti?