INVIERNO LLAMANDO

No podemos explicar la luz de las farolas
apoyada sobre las aceras,
dibujando círculos que la gente parece evitar,
como si esa claridad
pudiera descubrir sus secretos o sus temores,
así que todos caminan dando un rodeo,
no les importa tardar más en llegar,
el otoño va recogiendo los salones,
las cosas que hemos dejado desordenadas,
empieza a acabarse
igual que esa manta que no tapa nuestros pies,
el frío se hace evidente,
llama nuestra atención,
los atardeceres ya no logran conmovernos.