UN PAÑUELO

Queda algo de la paciencia de los árboles
en el tráfico cuando se detiene,
una escena de una película antigua
que ya sé de memoria.

Dijeron que la noche era algo desordenado,
un piano en un bar, un broche caído,
y ya llega de nuevo,
los guantes olvidados en una silla.

Poco reconozco de todo esto,
pasa porque tiene que pasar, solamente,
y mi identidad es un pañuelo blanco
con las iniciales bordadas en azul.