TIEMPO

La infancia
es el olor de los ajos
pegado a los dedos de mi madre.

Mírame ahora:
tan serio, tan formal,
tan cansado de todo aunque lleve camisa blanca.

Un día te das cuenta
de que el tiempo se ha esfumado,
y el tiempo solo es un giro en un reloj intranquilo,
las grapas de los ojos que miran hacia atrás
y no ven mucho.

No me hables del mañana, estoy seguro:
el mañana es un naufragio
que no vale lo que ahoga.