QUIEN FALTA

Hay tantas formas de quedarse solo.
Esta ciudad lo sabe. Como un barco cansado
miro al cielo. Y respiro.

Respiro profundamente el norte,
que se cae por las ventanas de los edificios.
Respiro profundamente la tristeza
de los vagones de los trenes.
Respiro profundamente el pan de la mañana,
que es la memoria vuelta del revés.

Hay tantas formas de quedarse solo.

Todas las ciudades lo saben bien,
porque nunca se vuelve,
no se puede volver.