EXILIADOS

Nada hacía prever esa tormenta.
Nos avisaron durante el informativo
pero no nos lo creímos.
¿Acaso notaste tú el leve temblor
de la bombilla al caer la noche?

Y todo para nada.
Los exiliados siguieron llegando
con sus cosas en bolsas de plástico
o con niños a la espalda.
Nosotros los recibíamos
como si fuesen timadores o bromistas.