BLUES DE LA TARDE DE SEPTIEMBRE

La sombra de los árboles
construyendo ciudades tranquilas
sobre la hierba,
esta tarde de septiembre
en la que el sol parece un jugador de billar
calculando su jugada.

Hay calma en el domingo
y jardines para buscar más tiempo.
Si ahora enfrento esta calle,
vacía como un guante sin invierno,
encontraré una plaza transcurrida despacio.

Y en esa plaza habrá infancia
y piedra cálida,
espacio para extenderse como el colirio
del recuerdo, lo deslumbrante
aguardando en las ventanas abiertas.