TANTA GENTE

Una conversación que sople
como un árbol aún lleno de viento,
que diga que el calor
es lo contrario de un barco
que se hunde solo en el mar.

Eso o que la gente llega de un lugar
pero el lugar nunca se ha ido.

Una conversación que se manche los dedos
de café, que ponga
los ojos en blanco de la memoria,
que se quite la camisa de los adolescentes
para ser lo mismo
que un río moviendo sus cristales rotos.

Eso es exactamente
lo que ando buscando
hoy que no hay nadie entre toda esa gente.