LA LLUVIA ES UNA COSA QUE SIN DUDA SUCEDE EN EL PASADO

J.L. Borges

El olor de la fruta (insoportable
apreciación del paso del tiempo)
se acomoda como la pintura fresca
en la mirada de la pared.

Alguien proclama un violín
o zapatos abiertos de par en par
mientras la tarde solo es un vaso
vaciándose sobre un edificio lento.

El televisor calla, magullada hora
que imita un cielo vinilo.
El orballo vuelve a su lugar:
la rama del árbol se deja caer.