LEZAMA LEMA ESTABA ALLÍ, MIRÁNDONOS

Tarde sin cielo: regresan las olas
en la llamada telefónica. Astuto es
el paso del viajero que renuncia
a todas las ciudades. Lento el vuelo
del ave que ya no es espejo.

Rompe el mar las ventanas de quien
escucha: se pierden las playas
como puntos de sutura. O campanas:
melodía humillada de los árboles:
edificios empujados unos contra otros.

Pisamos el ajedrez con zapato ágil,
encorsetamos el agua en los ríos.
Nos tranquiliza reconocer el final:
esquina que dobla un jersey o tierra
que enumera pies: volver un camino

es empezar un bosque por el revés.