LOS BALCONES SON ACUARIOS BRILLANDO EN LA NOCHE

Un elefante muy quieto es la ciudad.
He estado buscando el sol durante horas
en las panaderías. Ahora está lloviendo.
Retiro el envoltorio de paraguas
y veo encorvados hombres solos.

El cansancio es un jarrón sobre la mesa.
Algunos pétalos han caído inevitables.
No es la forma de mirar un río nuevo.
Queremos volver verano, gesto gorrión
moviendo sombras. Los balcones

son acuarios brillando en la noche.
Desabrocho la chaqueta hasta el horizonte.
El vacío de las alfombras un océano.
Los pies en el pasillo hierba sin rumbo.
Callar es estar cerca de la nieve.