ENTRA A LA NOCHE CON LOS ZAPATOS LIMPIOS

Algunas aves hacen sus dibujos en el cielo, durante la tarde. Supongo que emigran hacia algún lugar con mejor clima, o simplemente ensayan.

El tiempo se va borrando a sí mismo, pero nunca desaparece del todo.

El otoño fue una chapuza, como casi siempre. Sin embargo, disfrutamos del diminuto frío y de los árboles que mantenían en pie el horizonte, placeres ocultos como el cobre de los cables eléctricos.

Los salones tienen una luz atontada, una mosca luchando contra una ventana.

El cielo es obligatorio, aunque las aves ya hayan pasado de largo, sus hombros coloreados como el pelo teñido de las azafatas.

¿Y acaso hay algo más hermoso que el pelo teñido de las azafatas?

El atardecer hace una mueca, el tiempo se va borrando a sí mismo.