OTRA TAZA DE CAFÉ ANTES DE PARTIR

Remangado, el día ya comienza siendo una mudanza agotadora. Este sudor que llega en los primeros taxis. Este cansancio de levantarse una azotea.

La noche ya no pesa en los cines, la luna ya no se arruina en los garajes.

Y a dónde van todos esos ángeles vestidos con el cuero de la adolescencia.

Remangado, el día pone su carnaval en los comercios, trasladan las voces los autobuses más huraños.

Comulga el sol en la verdura fresca de los parques, se humedece el cielo en la fiebre lenta de los arbustos, arrastran los gatos el aire gris de los arrabales.

Remangado, el día ya comienza siendo un hombre solo. Las plazas se desangran sin prisa. Y en las campanas el tiempo pone sus animales domésticos y sus plantas de interior.