LOS ÁNGELES QUIEREN LLEVAR MIS ZAPATOS ROJOS

Voy a recorrer esta ciudad hasta caer rendido. Como un saxofón. Como un aplauso. Como un sauce.

Voy a buscar en las paradas de autobús una isla desierta.

Seré un paisaje con las manos abiertas, igual que una fuente en la que el cielo se repite, impar.

Seré un parque donde la noche es un caballo muerto, seré el pájaro que huye asustado de los parquímetros.

Voy a tirar el crepúsculo sobre los pasos de peatones y voy a beber todo el vino triste de las tiendas de ultramarinos.

Voy a recorrer esta ciudad hasta caer rendido. Como un teatro. Como un charco. Como un parking subterráneo.