LUGARES QUE NO SALEN EN LOS MAPAS

El mediodía solo parte el tiempo,
y nosotros siempre caemos del lado del invierno,
moneda que gira al azar sin sombra,
agua que cuenta escalones hasta bajar a la fuente.

Las plazas se parecen a nosotros,
tan calladas a esta hora, tan abiertas.
El sol busca un lugar donde quedarse
y no hace preguntas.
La tarde nos intriga como un caballo en la distancia.

Por qué esta ciudad y no otra,
qué más da, aguacero de calles que se mezclan
cuando la noche piensa en los cuerpos y se hace deseo.

El tiempo solo pasa a medias,
vendimia de conversaciones inacabadas,
aplauso de relojes que quedan al fondo de los escaparates.
No es más cierto lo que se ha dicho,
pero siempre pesa más el bullicio que su contrario.