EL OLOR DE LAS FLORES DE PLÁSTICO

El día pasó como un ciervo
que se cruza de repente en la carretera
obligándote a dar un volantazo
para esquivarlo.
Así que ahora la noche
inflama las farolas y revuelve los árboles
y sus sombras obesas por las aceras.

Sin embargo, en el interior de la casa,
invierno y primavera se confunden
en las flores de plástico del jarrón
como dos bailarines en una pista desierta,
sin importar nada más
que los giros perfectos de sus cuerpos.