TRABAJO DE OFICINA

Barajo posibilidades. Descarto
la noche con sus letreros brillantes.
Prefiero una mañana sin sabor a mar.
La nostalgia sale cara en los estancos
y se ensucia con facilidad si es de plata.

Me fijo en una plaza que ofrece temprano
sus novedades. Trato con respeto
a quienes bajan de los autobuses,
miro con indiferencia a los que suben.
No me interesa ningún nuevo destino.

Clasifico los edificios por estaturas.
Relleno las calles con recortables que no
me recuerdan a nadie. Y finjo sorpresa
si me cruzo con algún vecino
en el zoo de las casualidades.