PAPEL DE PERIÓDICO

Cuando era un niño
me gustaba saltar en los charcos,
romper los edificios que contenía el agua.

Después, al llegar a casa,
mi madre introducía papel de periódico
para sacar la lluvia de los zapatos.

Yo seguí haciéndolo durante años,
hasta que comprendí que la lluvia,
como la sangre, es algo
que no sale por mucho que te esfuerces.