NINGÚN CAMINO A CASA

Quien vuelve de algún lugar
siempre espera que haya alguien
aguardando al otro lado.

Una casa vacía es una tormenta
sin sonido,
como una película muda.

No por eso es menos violenta.

También hay árboles agitándose,
arañándose los brazos,
cicatrices que quedan en el viento.

Y una mujer en el portal,
exacta para ese portal,
que nunca te reconoce.