LLEGANDO A LA TARDE APACIGUADA

El tráfico fluido. Hombres y mujeres
dentro de sus ropas, con sus trabajos
entre los dedos, como arena.
La tarde apaciguada en un caballo
que brota en un campo.

Cuando todo parece estar tranquilo por fin,
las cosas enseñan sus bordes,
sus esquinas cubiertas de sangre.

La violencia está por todas partes,
aguardando.

Una fotografía en un viejo marco,
dormida para siempre en la sala de visitas,
puede romperte el corazón.