LA AMANTE DE JOE STRUMMER

Sonaba una canción de The Clash
y el cielo parecía alguien
mirando el escaparate
de una tienda de antigüedades.

Esto podría haber sido
cualquier otra cosa o una playa
pero la noche caía de tu mano
como el vino cae
en la copa de vino, irremediable.

Y ninguno se atrevió a negar
la belleza encerrada en ese gesto.