CUÁNTOS AÑOS Y HOMBRES SOLOS

La ciudad habla latín o algo parecido,
justo ahora que había decidido salir
a la calle. No entiendo nada,
así que me tumbo descalzo sobre la cama.

Por las gafas de sol cruza un hombre
solitario. Se parece a mí, dices,
pero no hay nadie más en la habitación.

En el escritorio, junto a la ventana,
las tijeras abiertas están a punto de llover.
O tal vez lleva años lloviendo.
No consigo ver los álamos del pasillo.
Y todavía no ha oscurecido.