SI NO PUEDES VERLO ES QUE NO ESTÁ AHÍ

Pasan horas, lo que del iceberg
no importa, lo que queda bajo el agua.
Pasan horas, opacas, quietas, infinitas,
como una estación de servicio.
Estos días con apariencia de escopeta.

Estos días también pasan. Apaisados,
cansados sobre las chaquetas frescas
del otoño, oficinas de recuerdos
más largos, más caros también. Estos días
que se han quedado ya sin máscaras.

Tesoros que nadie entiende
en el estómago de los barcos, estos días
también pasan. Aunque no lo parezca,
el tiempo, reptil pesado, se arrastra
por los hombros de las hogueras, sin gastarlas.