NO TE ENTRETENGAS, CHICO, EL TIEMPO PASA DEMASIADO RÁPIDO

Ser joven es encontrarse
un martillo colgado de la medianoche,
es coger ese martillo y romper
todas las ventanas y todos los espejos
y mirarlo todo
como si fuera la primera vez.

Lo peor viene a continuación.
Las noches se multiplican
como idénticos vasos de agua sin sed,
entre los árboles se extiende
una red de seguridad que evita
la caída de la luna
y todo el cielo es un pájaro fracasado.

Y a eso lo llamamos ruina o experiencia.