LO QUE POR LA NOCHE PARECÍA SENCILLO, POR LA MAÑANA ES UN ABRIGO DESGARRADO

No se borra la canción, no se borra
la voz que el televisor deja caer
en el piso de al lado.
Repite: la luna es un pendiente
perdido en una alfombra de leche.

Es un misterio el río que convoca
la mañana. Miro todo
un instante y todo me devuelve
la mirada, la carcoma de las bombillas.

Octubre se pliega como esas sillas
que vigilan las playas en verano.

Qué miedo pronunciar enfermedades,
grabar secretos en los oídos
de los árboles, resumir
el laberinto en las líneas de la mano.

Quizá no seamos héroes. Las ventanas
se abren y también se dejan caer.