EL ATARDECER VUELVE SIEMPRE COMO UN VESTIDO

Hay algo que debes saber,
y está olvidado en algún estante
o perdido en algún bolsillo. El sol
a estas horas es una auténtica chapuza.

Pasean cogidos de la mano, él y ella,
vienen de la tarde, aburridos ya
los árboles. Traen algo que decir,
como palomas en un cielo de imperdibles.

Es importante deducir el camino
en una taza de café muy oscuro,
adivinar el primer grano. La infancia
es un lugar difuso, un teléfono insatisfecho.

Nadie teme los nombres tachados. No sé
por qué, siguen estando ahí, observando.
Hay algo que debes saber. La soledad
es un mechón de viento en un salón vacío.