COLORES CÁLIDOS

El día que trepa por el día
como una hiedra. Nuestras miradas
acompañadas. Sol aquí
y allá, ausencia de mar alrededor.

Todo colores cálidos, impropios
de esta época del año, excepto
por las hojas caídas. La ciudad
un monumento de silencio y hormigón

distorsionado. En la mañana
el café es un pretexto, una caricia.
El idioma del vacío una bolsa
de basura. Nos damos unos metros

de ventaja: las sombras que nos quedan
también vuelven hasta nosotros.