ALGUNAS COSAS SIGUEN SUCEDIENDO, PERO MÁS DESPACIO

En la almohada hay un desierto
que se apoya en tu nuca ruidosa.
La ciudad se aleja de los ventiladores,
verano de mantequilla
donde la noche caía como moneda tranquila.

Pronto el olor de las castañas
y el musgo empapado de campanas sin orden.
El calendario es una fiera hambrienta,
tus manos se juntan igual que una iglesia.

En la almohada hay un desierto,
puedes verlo si desatas los ojos.
Alguien vuela una cometa, tal vez la última,
la migración de las aves
deja el cielo como un plato lleno de migas.

Puedes verlo si desatas los ojos,
el viento se lleva tejados y grafitis.