UNA CANCIÓN NO ES UNA CARRETERA DE DOBLE SENTIDO

Cuando parece que ya te vas a cansar,
cuando la alergia de las ventanas
se suaviza: amanece. Y tú
te quedas dormida como una canción,
como la luz cayendo sobre el plato
vacío, sin hacer el menor ruido.

Yo hago girar el café, lo miro todo,
remango el cielo. Y si pienso
que la tranquilidad es esa alfombra,
una lámpara tartamuda me enseña
el borde de las cosas, acechante.