SI NUESTRAS MANOS FUERAN PECES

¿Y si nuestras manos fueran peces?
¿Se dejarían llevar por el agua amaestrada
del grifo? ¿O quizá, como hace el mimo,
escribirían ríos por las paredes del aire?

Ahora tu mano en mi mano se marcha
calle abajo, una mano que no conozco
se llena de polvo en un violín, las manos
del sastre ponen sombra en la bastilla del día.

¿Y si nuestras manos fueran peces?
¿Morderían el anzuelo vibrante
de las cuerdas de la guitarra? ¿O quizá
volverían, una y otra vez, en la ola del mar?