PEQUEÑAS LUNAS

Tus ojos dicen que la acera es
una orilla cansada de recorrerse.
Tus ojos una playa detrás de la noche.
La noche que termina siendo
un cielo de leche.

Piso los pies fríos de la arena:
cubro una huella con la sábana
de otra huella. El agua
ata su silencio a las ramas de un árbol.
Y del árbol

caen uñas mordidas. Uñas
como pequeñas lunas que se pierden.