SUEÑO NÚMERO 33 DE JUAN BELLO

Camino por el fondo de un acuario.
Muevo el día con sus pesos
y sus contrapesos. Bajo la escalera hundida
hasta la orilla del mar donde otros
observan con asombro.
Traigo un viaje en los bolsillos del viento.

El viaje es lento como la falda rota

de una montaña. El sol
aprieta el nudo de una corbata. La tarde
mira como el ancla de un barco.
Cerco los pasos con los zapatos
que encuentro en las farolas desatadas.

Camino por la llaga de un paraguas abierto.
Dibujo un mapa en la madera
de una mesa. A punto de llover un bosque
se desliza. Trabo las puertas
con desiertos inverosímiles. Si se enciende
el horizonte podré ver la medianoche.