EL SOL NOS EVITA

Algún día llegaremos al mismo lugar
pero no nos encontraremos.
Culparemos a los relojes, siempre llenos
de golondrinas perdidas,
o a las ramas de los árboles,
que nos impiden mirar hacia adelante.

El sol caerá. El sol caerá
contra el cielo desde la barandilla
del mar, y el ruido dará forma
a un horizonte infantil,
colgado de la pared de una escuela.

Algún día llegaremos al mismo lugar
pero no nos encontraremos.
Con los mismos zapatos,
bebiendo el mismo vino,
¿quién habrá comprendido antes
que la noche no puede mirarse?