CABALLOS Y PATTI SMITH

Pienso en caballos. Después pienso
en Patti Smith. Tú bebes la ventana
de un bar ennegrecida por un piano.
Más lejos, las farolas repiten
la tabla de multiplicar de un sol falso.

Pienso que sería hermoso ver la nieve
cayendo sobre el mar. Pero el frío
mueve a la gente más despacio.
Todo está mejor así: tu pulsera
vacía las manos del cielo, mis zapatos

acumulan playas que nunca
hemos recorrido. Desandarlas es
la única forma de averiguar la orilla.