IMPERDIBLE

Ahora trato de encontrar la palabra
que separa
al náufrago de la orilla.

La lluvia fue una cerradura abierta

en el fondo de una fuente.

Pero dejó de llover,

como una mano que se apoya
en el vientre de una hoguera.

Y el cielo, ahora,

no es más que un imperdible.