LOS ANILLOS DE LOS ÁRBOLES


Casi siempre el mirar se reduce

a simples círculos,
como los anillos de los árboles.

La luz de la lámpara se aleja

primero, regresa después
a la pupila dilatada.

Amolda el cielo a su anchura,

desmenuza el paisaje.

Se queda en el tacto

la misma sensación antigua de vacío.