EN EL TELEVISOR EL MISMO ATARDECER


En el televisor el mismo atardecer

de siempre: nubes rojizas o amarillas
que coinciden exactamente
con el cielo.

El silencio de los músculos

se extendió por los ojos vacíos del salón.

Una ambulancia me devolvió el mundo:

pequeños trozos: alas de insectos
grapadas a las mangas
de una camisa.