UNA VIEJA GUÍA TELEFÓNICA


Una guía telefónica me ha mostrado

el camino: en la noche
las playas son anclas silenciosas
mientras que durante el día
son amplios salones
donde los ahogados se reúnen
para tomar café.

Cuando miro algunos nombres

reconozco en ellos las palabras
que necesité para decir el otoño
atado al final de una soga.
Y después de todo, el otoño aún
sigue colgando de mi ventana.