PERO LA LLUVIA NO CAMINA


La noche de franela tú

golpeabas el aire como queriendo
quedarte. Qué es el agua
del vaso sino un río amaestrado.

Algunas veces era mejor ser otros,

no saber. El cielo barco
no hizo desaparecer la niebla
y tocamos madera

esperando la suerte: el azar

de tus manos al azar
puso gestos sobre la mesa. Volver
es un camino que se aprende

pero la lluvia no camina

ni siquiera en la conversación
entre la lámpara y la luz.