MARINEROS, BRISA


Un aplauso ese mar

a todas horas
y hombres que se miran
a las llagas.

Lentos marineros, brisa

que se prende de las redes.

Los barcos, apoyados

en la espalda del mar,
ya no esperan a nadie.

Confuso el mirar la tarde

en las tazas de café.

Desde la ventana

estamos a salvo
de un naufragio prometido.