ESCALERA DE INCENDIOS


Cansado de escuchar la conversación

ente las ventanas que solo repiten palabras
como cielo, lluvia, primavera, hormigón.
Desde este mirador se extiende
un vasto océano del tamaño de una pulga.

Hace tiempo que nadie sube a lo más alto

del edificio, la escalera de incendios
está agotada. Y yo solo allí,
colgando de los picaportes del cielo
el cartel de 'Por favor, no molestar'.