JUGADORES DE CARTAS


antes hemos de aceptar algunas normas: el sol se pone por el oeste del agua, las aceras llevan al centro de algo, mirar un barco aleja los lugares

las polillas tienen un no sé qué romántico

cuando el niño hace bailar la peonza el cielo se mueve mucho más deprisa

el horizonte dobla la mirada, el mundo es, tal vez, un cubo perfecto

o el pliegue que esconde el puño de la camisa