BUSCADORES DE ORO


un hombre es la orilla de algo, los peces rizan el río, nunca un autorretrato supo tan poco de un rostro

algunos lugares se quedan muy quietos, lo que no pudimos encontrar nos seguirá esperando

son las manos el fondo de la hierba, las líneas en la piel constelaciones que cuentan los astrólogos ciegos

no sabe decir la noche por qué camino ha venido, cuándo la luna fue alguien deshaciendo un reloj

cedió el sol en el quicio de un árbol, lo que no pudimos encontrar nos seguirá interrogando