UNA TARDE AMERICANA


Las cosas baratas se gastan antes, el sol acaba en las tiendas de antigüedades

enciende otra cerilla empieza de nuevo, el río sigue siendo un río mientras pasa por la camisa sin planchar de la tarde

ojos y manos lunas y dientes todo está dispuesto para la cena, solo faltan los invitados

las velas en el salón ofrecen sus sombras de calderilla, las cosas baratas se gastan antes, el tiempo siempre está marchándose de los relojes

dime qué es lo que quieres: una conversación nunca es suficiente y el mar es un abrigo reflejado en cien, en mil espejos.