ME OCURRIÓ A MÍ UNA VEZ


una fría tarde de invierno. las cortinas del dormitorio estaban hambrientas. en la radio alguien caminaba por una playa cubierta de nieve. durante horas estuve escuchando aquel programa.

y en ese tiempo bajó la marea dejando a la vista las alfombras del salón. y una mujer que no conocía barrió las esquinas de las dunas que se extendían por la cocina.