EL OCASO ADEMÁS DE IR EN AUTOBÚS


Voy en un autobús urbano, recorro el fondo del océano, aparto peces que se quedan pegados en las ventanillas

es uno de esos típicos pasajes para turistas, te enseñan las fachadas hermosas de viejos edificios iglesias ruidosas y árboles modernos

en el asiento de delante una mujer va diciendo nombres pájaros fechas calles. se detiene un instante cuando pasamos frente a una tienda de comestibles

el hambre no necesita que nadie la describa tampoco creo que esta sea la mejor forma de enseñar una ciudad a nadie

el autobús sigue avanzando, deja atrás sandalias barcos jardines ardiendo latas de refrescos, pronto alguien querrá una puesta de sol y también eso nos lo ofrecerán.