YENDO HACIA EL OESTE #2


Recuerdo los números clavados en el norte de las puertas. El pueblo era pequeño, pero nunca pasamos de sus tobillos.

Una luz beige viste tu vestido. No hablo del amor. No hablo de la nostalgia.

El tiempo de los ríos ya ha pasado. Lo que ahora nos queda es una escalera de huellas que ni siquiera sabemos si merecemos.

Tinta azul. El viento nos pisa los ojos. El viento que es cualquier lugar.

Recuerdo que lavabas tus manos en el agua de una ventana. Y las palabras de los bancos como peces sin salida.