ODIAS LOS BODEGONES #2


Se ha puesto el sol en la academia del trigo y tú has gritado basta ya de tanta hambre y has arrojado un río por la ventana.

Mira, con solo pulsar un interruptor se enciende el lagarto amarillo de la lámpara de araña.

El viento son los árboles realizando operaciones matemáticas, la lluvia es un aplauso en el teatro vacío de los cocineros.

La sopa de los hospitales del idioma siempre está fría. Lo sé, no te gusta. Pero ¿recuerdas lo que te decía tu madre? Algún día tendrás que comer las sobras de los bodegones.